jueves, 7 de julio de 2011

Sueños y recuerdos

Sueños y recuerdos se entremezclan al azar. Se sujetan uno del otro para sobrevivir al abismo del olvido. El recuerdo, maduro, adquiere en su fase terminal la densidad de una vaguedad difusa, especificamente la opción de transformarse en un sueño, bien o mal vivido. El sueño se aloja en los recuerdos de la vida, y así en su conjunto, ambos representan el ideal de emociones que nos sujetan con una historia común para determinar nuestro presente y futuro. El problema no comienza cuando el sueño es un recuerdo, la preocupación se hace latente cuando los recuerdos se confunden con el vago sentir de un sueño desagradable que sólo trae daño a la mente virgen. Es así como el sueño y el recuerdo deben aprender a coexistir en armonía, porque la relación entre ellos y el dificil vínculo que los une, es sin duda, indivisible. Cuando ambos logran revertir el efecto de dolor, y se transforman en una buena intención para el humano, entonces diremos que el azar fue sabio y que la mezcla supo convivir con delicadeza sin obstruir el correcto proceder de una mente común. Mas si los recuerdos se pierden en el mar de las pesadillas, entonces el pasado es turbio y quejumbroso y no nos permite vivir con tranquilidad. Necesitamos centrar y canalizar nuestras fuerzas para provocar un quiebre en tal mover, quebrantar la dimensión espiritual que nos confunde la historia y en su lugar implantar recuerdos nítidos y vívidos capaces de dictarnon una identidad definida. Los sueños y recuerdos se entremezclan al azar, a veces el azar es sabio, pero otras veces resulta ser la peor maldición de tu existencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario