miércoles, 13 de julio de 2011

Echado a Perder

Me eché a perder, y me llevaron al doctor del alma. Entonces el psicólogo me recetó pastillas para sanar la herida y el efecto secundario se vio en mis músculos. Me eché a perder así que me llevaron al doctor, él me dio remedios para las piernas pero esos medicamentos me produjeron granos, asi que volví a echarme a perder. Entonces me tomaron y me mandaron a un dermatólogo para verme la cara y la solución me dañó el alma. Las heridas de mi cuerpo son proporcionales a las heridas de mi espíritu y por más que yo intente sanarlas mediante sahumerios humanos que sólo cortaron ramas, pero en el fondo sé que jamás lograré atacar la raíz de mis males.

Me eché a perder y ya, ya no hay esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario